La instalación del sistema operativo o la utilización de programas sin licencia han hecho perder a la industria 700 millones de euros. En España hay una diferencia de 31 puntos entre las comunidades con mayor y menor tasa de piratería: Andalucía, con un 60%, frente a Navarra, con un 29%. Cuatro comunidades se sitúan por encima del 50% y sólo dos lo hacen por debajo del 35%. Son datos que corresponden al estudio elaborado por la consultora IDC para la compañía de seguridad BSA.
Esta noticia salió publicada ayer en el diario cinco días y la verdad es que asusta por su volumen, más en época de crisis, pero a riesgo de contradecir a nuestros compañeros de la consultora IDC y con la información disponible hay que hacer varias puntualizaciones:
El análisis de pérdidas se hace a partir de la estimación de la cantidad de programas pirateados y la multiplicación de estos por la media de valor estimado de los mismos. Por tanto si hay 1.000.000 programas funcionando y yo he vendido 500.000, he dejado de percibir el valor de los restantes. Teóricamente esto es correcto pero:
a. No todo el software pirateado está actualizado, por ejemplo hay muchos Windows NT instalados, y es un producto que Microsoft ha dejado de producir y sobre el que no se da soporte. Sus responsables no se han planteado cambiarlo porque es justo lo que necesitan. Por tanto es bastante factible que aun sin tener acceso a las copias iliegales no comprarian la última versión del S.O. “windows vista” pues posiblemente no corra en sus máquinas actuales y se decidieran por Linux cuyo coste de compra es 0.
b. No todo el software ilegal instalado es necesario para el “pirata” por tanto en ningún caso compraría el programa legal.
c. Si al coste de un ordenador nuevo (450 € por ejemplo) le tuviesemos que añadir el coste del programa ofimático + programa de retoque fotográfico + antivirus etc. posiblemente doblaría o triplicaría el coste inicial por lo que lo más normal es que buscase alternativas gratuitas (openoffice vs microsoft office / avast vs norton antivirus / Gimp vs Adobe Photoshop) y por tanto los fabricantes no ingresarian la cantidad esperada.
d. El usuario sabe que cuando compra un programa no lo está comprando sino pagando únicamente por su uso y que en un año quedará desfazado, teniendo en la mayoría de los casos que volver a pagar al poco tiempo por una nueva versión. Por tanto compraría una licencia y sólo cuando fuese absolutamente necesario cambiaría.
e. Aunque no lo reconozcan a las empresas les interesa un cierto nivel de piratería pues es la única manera de convertirse en un programa de referencia para la comunidad de usuarios a los que se dirige. Windows era en un principio muy sencillo de piratear y cuando se fue convirtiendo en un estándar fue mejorando sus sistemas anticopia.
Quiere decir esto que estoy a favor de la piratería del software, no en absoluto, lo que estoy en contra es la facilidad con la que se habla de perdidas cuando hay alternativas gratuitas que fácilmente sustituyen a las primeras. Estoy en contra de que instituciones públicas se gasten millones de euros en licencias de programas que tienen su versión gratuita pudiéndose dedicar ese dinero a otros menesteres.

