
La evaluación de planes y programas es un proceso sistemático de análisis que permite medir la eficacia, eficiencia e impacto de una iniciativa implementada en el ámbito social, público o privado. Su objetivo es valorar si un plan, programa, etc. está cumpliendo con los objetivos previstos, detectar áreas de mejora y proporcionar recomendaciones para optimizar su ejecución y resultados.
Las administraciones públicas, empresas y organizaciones del tercer sector desarrollan su trabajo haciendo uso de diversidad de herramientas de planificación, gestión y actuación, entre otras:
- Políticas → Principios orientadores generales que establecen el marco de actuación.
- Estrategias → Enfoque global o «cómo» alcanzar objetivos, a través de directrices y métodos.
- Planes → Conjunto estructurado y operativo de acciones dirigidas a metas y plazos específicos.
- Programas → Conjunto articulado de proyectos relacionados entre sí.
- Proyectos → Acción puntual delimitada en tiempo, coste y objetivos específicos para una necesidad concreta.
- Servicios → Prestación continua para satisfacer necesidades específicas
Este tipo de evaluación es fundamental para garantizar una rendición de cuentas transparente, tomar decisiones basadas en datos concretos y promover la mejora continua. Asimismo, al evaluar de manera profesional, se asegura que los recursos se utilicen de manera eficiente y se maximicen los beneficios para la comunidad u organización.
Si deseas medir el impacto real de tus proyectos, mejorar su eficacia y garantizar que tus decisiones estratégicas estén respaldadas por información precisa, una evaluación profesional se convierte en una herramienta clave para lograrlo.

































